GABRIEL HERNÁNDEZ

POEMAS
VOLUMEN 1

 


 

CONTENIDO

01 Las dos huellas
02 Oh Santo creador del Universo
03 Si entre sombras va mi vida
04 Los nombres del Señor
05 En el circo Romano (La Muerte de Marciano)
06 Reflexión
07 Las dos huellas (Soundtrack)
08 Oh Santo creador (Soundtrack)
09 SI entre sombras va mi Vida (Soundtrack)
10 Los nombres del Señor (Soundtrack)
11 En el circo Romano (Soundtrack)
12 Reflexion (Soundtrack)







01 “LAS DOS HUELLAS”
Voz y Adaptación: Gabriel Hdz
Compartiendo a Jesus 2011

 

Una noche en sueños vi

que con Jesús caminaba

Junto a la orilla del mar

bajo una luna plateada  

 

Soñé que veía en el cielo

mi vida representada

en una serie de escenas

que en silencio contemplaba

 

Dos pares de firmes huellas

en la arena iban quedando

mientras con Jesús andaba

como amigos conversando

 

Miraba atento esas huellas

reflejadas en el cielo

pero…algo extraño observé

y sentí gran desconsuelo

 

Observé que algunas veces

al reparar en las huellas

en vez de ver los dos pares

veía solo un par de ellas

 

Observaba también

que aquel solo par de huellas

se advertía mayormente

en mis noches sin estrellas

 

En las horas de mi vida

llenas de angustia y tristeza

cuando el alma necesita

mas consuelo y fortaleza

 

Pregunté triste a Jesús

Señor…¿Tú no has prometido

Que en mis horas de aflicción

siempre estarías conmigo?

 

Pero noto con tristeza

Que en medio de mis querellas

Cuando mas siento el sufrir

Veo solo un par de huellas

 

¿Dónde están las otras dos

que indican tu compañía

Cuando la tormenta azota

sin piedad el alma mía?

 

Y Jesús me contestó:

-Hijo mio, comprendo tu confusión

Siempre te amé y te amaré

Y siempre a tu lado estaré

para mostrarte mi Amor

 

Mas si ves solo dos huellas

En la arena al caminar

Y nos ves las otras dos

Que se debieran notar

 

Es que en tu hora afligida

Cuando flaquean tus pasos

No hay huellas de tus pisadas

Porque te llevo en mis brazos-

 

FIN


 

02 “EN EL CIRCO ROMANO”
(La muerte de Marciano)
Álbum: Solo Cristo Jesús
Voz y adaptación: Gabriel Hernández Gómez


Marciano, mal cerradas las heridas
que recibió ayer mismo en el tormento...
Presentóse en la arena, sostenido
por dos esclavos; vacilante y trémulo.

 

Causó impresión profunda su presencia;
“¡ Muera el cristiano, el incendiario, el pérfido.!”
Gritó la multitud con un rugido
por lo terrible, semejante al trueno;
Como si aquel insulto hubiera dado
vida de pronto y fuerzas al enfermo,

Marciano al escucharlo, irguióse altivo,
desprendióse del brazo de los siervos,
alzó la frente, contempló la turba
y con raro vigor, firme y sereno
cruzando solo la sangrienta arena
llegó al pie mismo del estrado regio;

Puede decirse que el valor de un hombre,
a más de ochenta mil impuso miedo,
porque la turba al avanzar Marciano,
como asustada de él, guardó silencio;

llegando a todas partes sus palabras
que resonaron en el circo entero:
-Cesar- le dijo- Miente quien afirme,
que a Roma he sido yo quien prendió fuego,

si eso me hace morir, muero inocente
y lo juro ante Dios que me esta oyendo.!
Pero, si mi delito es ser cristiano,
Haces bien en matarme, porque es cierto:

Creo en Jesús, practico su doctrina
y la prueba mejor de que en él creo,
es que en lugar de odiarte: ¡te perdono!
Y al morir por mi fe, muero contento.

No dijo más tranquilo y reposado
acabó su discurso, al mismo tiempo
que un enorme león saltaba al circo
la rizada melena sacudiendo;

Avanzaron los dos, uno hacia el otro,
el los brazos cruzados sobre el pecho,
la fiera, echando fuego por los ojos,
y la ancha boca, con delicia abriendo.

Llegaron a encontrarse frente a frente
se miraron los dos, y hubo un momento
en que el león, turbado, parecía
cual si en presencia de hombre tan sereno,
rubor sintiera el indomable bruto,
de atacarlo, mirándolo indefenso.

Duró la escena muda, largo rato
pero al cabo, del hijo del desierto
la fiereza venció, lanzó un rugido,
se arrastró lentamente por el suelo
y de un salto cayó sobre su victima.

En estruendoso aplauso rompió el pueblo...,
brilló la sangre, se empapó la arena
y aún de la lucha en el furor tremendo,
Marciano con un grito de agonía:
-Te perdono, Nerón – dijo de nuevo.

Aquel grito fue el último, la zarpa
del feroz animal cortó el aliento
y allí acabo la lucha. Al poco rato
ya no quedaba más de todo aquello
que unos ropajes rotos y esparcidos
sobre un cuerpo también roto y deshecho:
una fiera bebiendo sangre humana
y una plebe frenética aplaudiendo.

Así dice el Señor: hijo mío

Solo esfuérzate y se valiente

Se fiel hasta la muerte que yo te daré

La corona de vida

 

Y miré y los cielos se abrieron

El juez se sentó y los libros fueron abiertos

Y marciano junto a todo fiel cristiano

Brillará cual estrella en el firmamento.

FIN

 

 

03 “SEÑOR, SI ENTRE SOMBRAS VA MI VIDA”
“LAS DOS HUELLAS”
Voz y adaptación: Gabriel Hdz
Compartiendo a Jesus 2011

 

Señor, si entre las sombras va mi vida

sin vislumbrar hermosa claridad

si mi estrella polar esta perdida

y la paz de mi alma esta escondida

¡Dame serenidad!
 

Señor, si me abandona la paciencia

en las horas de intensa soledad,

y se entrega mi ser a la violencia,

conforme, mi Señor, a tu clemencia

¡Dame serenidad!

 

Si al ir por entre sendas escabrosas

me siento como un niño en la orfandad

si encuentro mis rosales sin sus rosas

si a mi huerto no vienen mariposas

¡Dame serenidad!

 

Si en la lucha titánica y pujante

contra huestes de vicio y de maldad

mi alma llega a tu trono suplicante

anhelando salir siempre triunfantes.

¡Dale serenidad!

 

Señor, cuando la vida me sonría

cuando tenga en mí ser felicidad

cuando salte mi pecho de alegría

cuando sea todo yo una sinfonía

¡Dame serenidad!

 

Dame tu santa paz a todas horas

ayúdame a crecer en santidad

y en las tardes tranquilas que coloras

y en las noches de estrellas fulgurantes

que salpican el cielo de diamantes

¡Dame serenidad!

 

(-F. E. Estrello)


04 “LOS NOMBRES DEL SEÑOR”
Presentador: Gabriel Hdz
Compartiendo a Jesus 2011

 

¿Qué nombre Señor emplearé para adorarte?

Es creador y salvador al mismo tiempo

Jehová, sublime, amado comandante

Al pronunciar tus nombres fálteme el aliento

 

Arquitecto, maestro, celestial artista,

El alfa y la omega, abogado y juez,

El redentor del mundo, admirable guía,

El ángel del Señor, Mesías de Israel.

 

La luz del mundo el pastor de las ovejas

El manso, humilde, glorioso general.

Amor infinito, Señor del cielo y tierra 

El auxiliador, eterna majestad.

 

Eres el pan vivo que descendió del cielo,

Sol de justicia, Fuente de vida y poder

El adorar todos tus nombres es mi anhelo

Eres de aquí la aurora y el atardecer.

 

Precioso niño de Belén, nuestro profeta

Un nombre sobre todo nombre, eres tú

Eres el sumo sacerdote, El A-Z

El amigo que encarna celestial virtud.

 

Eres el arcángel del Señor, incomparable

autor y fundamento de la antigua fe

El señor del sábado, príncipe adorable

Sanador bendito, simiente de Mujer.

 

Soberano del cielo, santo vigilante

Simiente prometida, pacificador

Ante ti los mundos no cesan ni un instante

En adorar tus nombres eterno redentor.

 

Cabeza de la iglesia, Roca de los siglos

Nuestro gran ejemplo, el Cristo mediador

Medico del alma, consejero bendito,

Modelo perfecto, el amigo mejor.

 

Monarca infinito, majestuoso caudillo,

Miguel el que fuera semejante a Dios

Único camino, Jesucristo bendito

Hijo del eterno, Humilde y buen pastor

 

Y así centenares aquí Mil nombre tienes,

 como el don inefable, Cristo el dador

ese gran deseado de todas las gentes

O aquel que te señalo como Dios de amor.

 

Pero hay un nombre Dulce eterno,

 Sublime, el nombre contrito pronuncia con amor,

Por el reconoce quien es el que redime

¡Oh Excelso nombre, Jesús mi salvador!

FIN

FIN LYRICS

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